Mostrando entradas con la etiqueta COMER BILBAO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta COMER BILBAO. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de enero de 2012

BAR EIDER en BILBAO


El Bar restaurante Eider cambio hace poco de rotulo y supuse que de propietarios, pero hasta el otro día no entre con el capricho de comer un croissant y no encontrar en toda la Plaza de Ernesto Erkoreka en Bilbao un solo bar que lo tuviera.
Una amable, servicial y dispuesta joven oriental, me recibió con media sonrisa en la cara  y ante mi petición de un café con croissant, rauda y veloz fue a cumplir mi petición.
Un café correcto y un croissant industrial, que no estaba mal, me dieron el tiempo para observar que mientras sorbía sin hacer ruido el café y sumergía el croissant en la taza, la joven oriental con dominio y disposición iba atendiendo a los txikiteros que entraban. Conocía sus nombres, sus gustos y los sesentones tenia una cara de bobalicones con la moza que seguro que repitieron ronda.
Antes de abandonar, pedí el ticket y me molesta mucho que no lo ofrezcan cuando pagas, así que su retraso empezó a preocuparme….hete aquí que la joven chica, estaba rellenado una hoja de factura y como su castellano era escaso y casi no sabia escribir estaba mirando un libro que no logre identificar. Me dejo loco…que capacidad de adaptación. ¿Qué deberíamos aprender nosotros de ellos? Empezaron con los restaurantes, los bazares, y ahora…Pues creo que seria un buen lugar para ver que quieren nuestros clientes…Si os dais cuenta, ni me di cuenta como habia cambiado el local…el comportamiento y hacer de esta chica me desenfoco el resto…
Bar Eider en la calle Epalza del Arenal Bilbaíno


@jabiercalle Puedes seguirme en Facebook y twitter.

sábado, 31 de diciembre de 2011

El BERTON en el CASCO VIEJO de BILBAO



El Berton es el hermano mayor de alguno que andan por la calle Jardines de Bilbao y aunque algunos sorprende el nombre de esta calle…antaño la Calle Jardines de Ascao era un paraje abierto donde arbustos y floresta comprendían la parte de extramuros de la Villa de Bilbao. Hoy solo quedan las flores de los balcones y la luz del escritor  Juan Bas que vive y crea sus historias en esta calle, donde como digo, se encuentra el Berton, en el numero 11.
Sus hermanos el Bukoi y el Saisibil que un hábil emprendedor fue poco a poco adquiriendo desde una tienda de calzado deportivo que tenia en la misma calle, ha sabido destacar por su calidad, por su presentación y por acertar con el gusto de sus clientes, que son de lo mas variopintos…aunque aquí es fácil ver a matrimonios y familias.
El servicio es la gran debilidad que tienen desde hace tiempo. Conscientes que es difícil encontrar a personal valido e implicado, aquí en el Berton, son torpes, tardones y hasta un poco desconsiderados. Bien es cierto que en las horas punta, siempre esta a tope, pero una sonrisa es gratis y hasta el mas pobre puede regalar,  por muy proletario que sea. Salvado este gran obstáculo,  el pincho de bacalao con su salsa verde decorado y recreando la vista esta muy rico. No menos el pincho de champiñón con sus ajitos y loncha de jamón, que aun siendo un clásico y estar frío, estaba muy bueno. Y seguimos con unos huevos de codorniz que con unas pestañas de lomo completaron nuestra degustación que a razón de 11,20€ con Txakoli, mosto y agua nos animaron la noche.
Sin duda… el Berton es uno de los sitios donde comer pinchos en el Casco Viejo.


@jabiercalle puedes seguirme en Twitter y Facebook


El GATZ de Casco Viejo en Bilbao


Si tendría que recomendar un bar para tomar pinchos en Bilbao, el GATZ seria uno de ellos y mas adelante publicare la lista de mis bares para pinchos en el Casco Viejo de Bilbao, pero antes…
El Gatz de la calle Santa María Nº 10 de Bilbao es un clásico que junta  a posmodernos con guiris, que orientados por Internet y las guías hacen de este local y el de al lado, el Irrintzi dos buenos sitios donde comer pinchos, aunque los camareros en momentos de avalancha anden un poco despistados y no tengan criterio a la hora de a quine atender, el servicio podemos decir que es correcto.
La barra sin protección, es decir que los pinchos no están tapados y cualquier estornudo de algún feligrés mal educado, puede caer en nuestro pincho seleccionado. Por lo que recomendaríamos que tomen medidas, ya que la calidad del producto que ofrecen se merece, como los buenos cuadros un buen “marco”.
Optamos por una recién salida tortilla de morcilla que finita, pero bien hecha, sin babosear y con la contundencia justa para comerla sin hacer equilibrios fue gustosa. Acompañando a la torrilla, elegimos un puerro que pese a su pequeño tamaño tenia una grandeza exquisita, para rematar con una patata confitada que rellena de foie nos dejo encantados.
Conocía los encantos del Gatz, pero muchas veces el acudir en automático y pedir siempre lo mismo te hace obviar nuevas propuestas como estas últimas. Muy recomendables.
Como íbamos con criaturas pedimos un bocadito de jamón que untado con un poco de tomate y pimiento verde estaba muy rico, pero que fue denegado y suspendido por las criaturas ya que el pan estaba duro. También tomaría nota y buscaría la forma de acompañar este jamón con un pan un poco menos “rompedientes”
Muy buena le experiencia y como digo recomendable. El precio del pintos esta a 1,60€ y el local a las horas de goteo suele estar lleno, por lo que la gente ocupa la calle….Para que luego digan del Botellón.


@jabiercalle puedes seguirme en Twitter y Facebook

El ZUGA de la PLAZA NUEVA o inexcusable no pasar por alli


A la vida le pido que me sorprenda, por eso no acudo a videntes y con ese escepticismo, he de confesar que he conocido por momento soy un poco incrédulo.  Pero ayer por la noche jugaron en mi paladar unas delicias que por algo menos de un euro hicieron “ilusión” en mi boca. Un pincho en forma de pastel de Carolina a base de quesos, y con una presentación fácil de digerir.  Lo digo, por que hay pinchos muy ricos que no hay dios que los coma, ya que en el primer bocado, se te deshacen, te pringan y no ha manera de disfrutarlos…Estos del Zuga…Si, se disfrutan. El local es un poco pequeño, pero cualquier esquina es buena para apoyar las bebidas. Sospecho que en breve la persona que gestiona el local, pronto estará mirando otro más grande.
 Además de la Carolina, nos dejamos asesorar por el camarero dispuesto que al preguntarle sobre ese baso con palillo,  nos hablo de un Atún marinado que también cosquilleo nuestro sabor. Un crujiente en forma de rollito de primavera relleno de gulas, fue el complemento que compartido con nuestros acompañantes nos supo a poco, pero también agradable y placentero. El trato muy amable y dispuesto, se agradece también…
Todo un descubrimiento para mi, que no había tenido la suerte de probar aunque ya me habían hablado del cocinero que lidera este pequeño bar situado en la Plaza Nueva en el Nº 12. Se llama David y aunque no tengo el gusto de conocer,  si que disfrutare de sus creaciones.  Muy recomendable….mucho.


@jabiercalle puedes seguirme en Twitter y Facebook



El ASKAO BERRI en el Casco Viejo Bilbao


EL Askao Berri ha conseguido congregar a mucho publico joven que por su “Traineras” a menos de dos euros ofrece un producto rápido y sin llegar a la excelencia podríamos decir que aceptable, cumple el propósito de engañar al estomago. El trato es impersonal y tampoco se puede pedir mas, si a la hora que acudes, esta la barra reventada de gente como fue el caso.
Situado en la calle Askao del casco viejo bilbaíno en el número cinco y al borde de lo que fue la colina de Artagan y esta en su condición de “PeñASCOsa” otorga en nombre a esta calle que es muy popular y transitad por estar entre dos estaciones de tren.
 Así si queréis probar las “Traineras” las hay de casi todos los gustos…el Askao Berri puede ser el sitio.
@jabiercalle puedes seguirme en Twitter y Facebook



viernes, 17 de junio de 2011

VICTOR MONTES Restaurante en Bilbao

VICTOR MONTES …o no solo es comer bien…
Todo empezó mal, porque a pesar de reservar con tiempo para comer a las 13:30h. al llegar, nos pidieron que esperáramos, ya que los cocineros estaban comiendo.
Pedimos un Txakoli y pasados quince minutos preguntamos si podemos subir al comedor. Al minuto ya subíamos y con todo la sala para nosotros, nos sentamos. EL camarero nos facilita las cartas y olvidándose de nosotros, trascurre el tiempo y comienzan los nervios, por sentirnos como abandonados. Él seguía montando las mesas y nosotros ya teníamos decido que comer y alguna duda que consultar.
Por fin, hacemos nuestro pedido y me decanto por un revuelto de trigueros y gambas,  para seguir con un rabo de Buey.
La comida francamente buena, bien servida, cocinada y condimentada. Bien presentada y en su punto. El comedor, coqueto y acogedor da fe que el tipo de público que acude, es pudiente. No solo porque nos disponen de menú del día, sino porque los precios, sin discutir que lo valgan o no, son para pensar dos veces la elección.
El servicio, fue justito y con el tiempo fue mejorando. Despistado al principio y gentil al final.
Experiencias como la de hoy, me reafirman que a los restaurantes no solo se va a comer, sino a estar a gusto y sentirte atendido. En el Víctor Montes, primero estuvimos incómodos y no muy bien atendidos, para según trascurría el tiempo, estar más pendiente de nosotros que de montar el comedor.
Es un buen sitio, y no para todos los bolsillos, ya que la cuenta, sin pedir vino y un solo postre no salió por casi 90€
www.jabiercalle.com